miércoles, 19 de junio de 2013

Flora y fauna (capullos y cabritos)

¿Por qué no me dices lo que opinas?
Hola!!

Últimamente estoy acongojada, por no decir asustada, por la falta de responsabilidad de los personajes públicos, políticos y demás flora y fauna (capullos y cabritos) que nos rodean. Todos los días hay algún ejemplar que se desmarca con unas declaraciones subidas de tono: cuando no son las subidas de impuestos, se trata de los brotes verdes, cuando no es que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades es una bajada de sueldos, cuando no es una subida del desempleo es una subida de los precios y suma y sigue. 
Esta semana ha habido un directivo de la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales) que ha solicitado la reducción de los permisos por defunción de un familiar puesto que los viajes  "no son en diligencia".

No me preocupa tanto el mensaje, porque me parece una cortina de humo, como muchas otras que han lanzado los directivos de la CEOE u otros personajes de la escena política, sino la falta de responsabilidad que tienen estas personas con los ciudadanos. Es decir, nos subestiman, nos toman por tontos y encima nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino. Faltan a sus obligaciones principales. Los políticos faltan a los programas electorales por los que han sido elegidos en las urnas y los empresarios, en este caso la CEOE, son incapaces de cumplir las normas que ellos mismos se han otorgado, olvidándose de que el objetivo ha de ser proponer medidas políticas y jurídicas que favorezcan la competitividad de las empresas y el empleo de los ciudadanos (visto aquí). 

Por eso, y por otras muchas cosas los ciudadanos tenemos que tener un espíritu crítico, poner en cuarentena todo lo que vemos en los telediarios, todo lo que escuchamos en la radio y demostrar que no somos tontos. Y no sólo a la hora de votar. 

martes, 18 de junio de 2013

¿El huevo o la gallina?

4 Opiniones
Hola.

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? ¿Por qué pregunto esto? Porque ayer dije que iba a reflexionar hoy sobre las copias, sobre la apropiación de ideas, sobre adueñarse del material de alguien. 
Mi profesión es una profesión bastante creativa. Vale, nadie relacionaría estar todo el día con un sistema informático alemán con ser creativo, pero en cierto modo lo es. Hay que crear nuevas soluciones para problemas. Eso es ser creativo (crear es producir algo de la nada según el DRAE). Lo que los consultores creamos, producimos, nuestra propiedad intelectual, normalmente la tenemos cedida a la empresa para la que trabajamos. Es decir, creamos y lo donamos. Porque cualquier otro puede utilizar nuestras ideas, y las de los desarrolladores, para su propio beneficio. De hecho, en mi día a día, me nutro de ideas de muchos otros consultores que han resuelto problemas parecidos a los que yo me puedo enfrentar. Y utilizo foros, comunidades y páginas web especializadas sin ningún problema. Es el día a día de mi trabajo. Sin nombre ni apellidos. Y puedes creer que muchas de las ideas que reutilizamos llevan horas y horas de trabajo e investigación. 

En cambio, llego a ciertos otros mundos y existe una lucha encarnizada por intentar ser el único en algún campo y ser el original, cuando realmente nadie es original, cuando casi todo está ya inventando. Lo veo en algunos blogs, donde se critica de forma más o menos abierta a otros blogs, a los que se tacha de estar copiando contenidos. Lo leo en twitter, cuando hay marcas que critican a otras marcas porque utilizan tipografías similares o un mensaje similar. Estoy de acuerdo que cuando se usa una foto de alguien, por ejemplo, o un texto de un blog, se citen las fuentes, porque a todos nos gusta que nos reconozcan nuestro trabajo, pero, ¿qué fue primero, el huevo o la gallina?

P.S. Hoy la entrada va para mi amiga Patri. Uno de mis ángeles de la guarda, dulce compañía, que no me deja sola ni de noche ni de día. Hoy también desde aquí mi homenaje a ti y a él, porque gracias a él también estás aquí conmigo.